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Última cena

Un escaso haz de luz crepuscular se filtra por la ventana. No puedo evitar fruncir el ceño al mirar la pared tintada de dorado, mi irritación es aún mayor cuando veo la hora en mi celular. ¡No son ni las 6 de la tarde! En dos zancadas cruzo la escasa distancia hacia la ventana para abrirla y asomar mi cabeza para afuera. Así, apoyado sobre el marco y con medio cuerpo inclinado hacia el vacío; intento mirar las pequeñas porciones del panorama que no están dominadas por las grisáceas moles que componen el complejo de viviendas en que vivo, sin dejarme amedrentar por la vertiginosa caída de 40 pisos que se precipita bajo la única ventana de mi monoambiente. Con el cuerpo hacia afuera, siendo bañado por los últimos rayos de luz que lograban sortear las imponentes figuras de los edificios vecinos, medito cuanto me carga el invierno. Odio que anochezca temprano y haga frío de mañana, tarde y noche; me desagrada profundamente que el cielo pase mayoritariamente coloreado de un cancerígeno plo...

Andrés: I

I Andrés es un joven perfecto. Mentira en realidad es un niño problema, y ni siquiera tanto, tiene un par de problemas pequeños o... ¿era solo un gran problema? Como sea, es algo que lo acompleja bastante o más bien la sociedad lo acompleja por ello. Quedémonos con que él es complicado, tal vez... su vida es complicada. No sé y la verdad no importa; a menos que seas él, sus amistades, su familia, sus profesores, la iglesia o la sociedad. Andrés es de esas típicas personas no típicas. Sí, de esas mismas: de ojos azules, pelo rubio y piel blanca; perteneciente a la común familia chilena de clase media acomodada con problemas económicos, y que a causa del interés crediticio, no recibirá una buena pensión. Aunque, tienen una casa estupenda en un barrio de gente de bien. Él es de buenas notas; estas son entre 1,0 a 7,0. Destaca en habilidades varias. Música, arte, emocionalidad y sociabilidad son habilidades, alguna de ellas debe de tener. Eso sí, es un muy buen deportista. And...

La Bacanal

“ese movimiento tenía algo de espasmódico, como de querer liberarse… se perdió en un vórtice de gentes que lo envolvían y se lo llevaban amontonadamente… clamando, reclamado, pidiendo algo… me sentí partícipe mezclado en ese desbordar del entusiasmo… y cuando estuve a su lado vi que se pasaba la lengua por los labios, lenta y golosamente se pasaba la lengua por los labios que sonreían” (Las ménades, Cortázar) “a quien vemos es a Dioniso y a las ménades, a quien vemos es al embriagado entusiasta”  (El nacimiento de la tragedia, Nietzsche) Quisiera relatarles algo, aunque probablemente sea más adecuado decir que quiero confesarles algo. En realidad no sé, no estoy del todo seguro de que lo que estoy por contarles haya pasado tal como lo describa a continuación; ni que mucho menos mi participación en estos hechos sea tal como yo la cuento. No sé si fue algo que vi, que viví o que hice; pero me imagino que como todo en la vida es un poco de esto y un poco de...